CÓDIGO ÉTICO

Ningún terapeuta de Reiki puede pretender dar un tratamiento médico, a menos que además sea un profesional de la Medicina. El Reiki no sustituye a un tratamiento médico convencional y el terapeuta no debe interferir en los cuidados médicos que un paciente reciba. No obstante, está ampliamente aceptado por la medicina convencional que el Reiki no genera efectos secundarios ni interacciones con medicamentos, por lo cual la terapia Reiki puede ser aplicada con la seguridad de que, cualquiera que sea su efecto, no va a producir daño alguno. Se puede usar como terapia complementaria en todas las enfermedades y su popularidad y pervivencia a lo largo de los años se basa en que funciona como un potente relajante y analgésico, alivia los síntomas y las molestias derivadas de muy diferentes patologías (infecciones, inflamaciones, ansiedad, lesiones musculares, etc), e incluso las producidas por tratamientos médicos agresivos (quimioterapia)